Historia

Empresa familiar que se crea en torno a la figura de José Araque Carrascosa, quinta generación de pastores manchegos radicados en La Solana. Ya estos pastores, tradicionalmente y con excedentes de leche elaboraban su propio queso que les servía, no solo de alimento para ellos, sino también para comerciar con el y ayudar a su economía.

La Solana fue repoblada por pastores que supieron aprovechar los ricos pastos de su entorno. Esta tradición quesera la pone de manifiesto el cronista oficial de la villa en el siguiente texto:
 
"Los orígenes de la actual población de La solana se remontan al siglo XII. En el año 1184 el primer Maestre de la Orden de Santiago, Pedro Fernández de Castro dona a la orden el castillo reconquistado a los musulmanes. El castillo que se encontraba ubicado en lo que posteriormente será Iglesia Parroquial de Santa Catalina.
 
En el siglo XIII la repoblación corre a cargo de pastores que llevan a pastar sus ganados a los parajes de La Moheda y La Veguilla, donde existían abrevaderos y fuentes para dar de beber a sus rebaños. Junto al Primero de esos parajes existía una fuente que se denominaba "de La Solana", al estar al abrigo de los aires del norte y de la que toma su nombre la población.
 
A partir del último tercio del siglo XV La Solana comienza su crecimiento y pasa de tener en 1468 unos 200 vecinos (sobre 900 habitantes) a 500 vecinos (2.200) en 1530. Por esas fechas se levanta la Iglesia de Santa Catalina, sobre una edificación anterior y la Plaza Mayor toma la actual configuración. La población sigue creciendo a lo largo de este siglo. En las Relaciones mandadas hacer por el rey Felipe II, en 1575, se destacaban "los diezmos de ganado lanar" que debían entregar los lugareños a los Comendadores de la Orden de Santiago.
 
El siglo XVIII, denominado de las luces, es de aumento en todos los órdenes de La Solana, llegando a alcanzar en el año 1750 los 7.500 habitantes. Precisamente en esta centuria la ganadería es la principal fuente de riqueza de la población. El número de pastores existentes era de 150 y en el catastro del Marqués de la Ensenada se habla de importantes "hatos de ganado de los solaneros en el término y fuera de él".
 
A principios del siglo XX La Solana comienza un importante despegue y en el primer tercio del mismo aumenta su poblaci8ón en un 60 por ciento. No obstante mantiene las tradiciones, entre ellas la de la producción de queso manchego. Así lo reconoce la "Guía Consultor e Indicador de Ciudad Real y su provincia" de 1905 que habla de "los acreditados quesos de leche de oveja que tan justa y popular reputación gozan", quesos que se destacan junto a monumentos como la iglesia gótica de Santa Catalina y su torre señera conocida como "La buena moza", la iglesia mudéjar de San Sebastián o las barrocas de Monjas Dominicas y frailes Trinitarios, o la majestuosa Plaza Mayor. Ochocientos años después de su reconquista por los caballeros de Santiago y su repoblación por pastores de La Solana, cuando la población sigue creciendo y se cuenta con 15.250 habitantes, se mantiene su raigambre ganadera, gracias a los descendientes de aquellos primeros moradores que siguen la elaboración de quesos como lo aprendieron de generación en generación desde la Edad Media."
 
Paulino Sánchez Delgado (Cronista Oficial de la Villa)